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inserción en tip tour el enoturismo

viernes, 27 de marzo de 2015

El enoturismo es una actividad que conjuga dos actividades: el turismo y todo lo referente al mundo del vino: cultivo de vides, fabricación y comercialización del vino. Ahora se plantea el debate sobre a cuál de las actividades se le debe prestar más atención desde el punto de vista de la creación de valor de dicha actividad. Para responder a esta cuestión, se pide la opinión.

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  1. Elisa Konovalova
    martes, 31 de marzo de 2015 a las 21:41 | #1

    Desde mi punto de vista, siempre debe haber un balance en el desarrollo de cualquier rama de turismo. No obstante hablando de enoturismo, fabricación y comercialización de vino ya están bastante desarrolladas en España. Siendo una estudiante extranjera, puedo afirmar que en mi país España es el primer país asociado con el buen vino. Por lo tanto pienso que donde se puede hacer más hincapié es en el turismo en general.
    Primero, hace falta prestar la atención a preparar el personal de las bodegas que ofrecen visitas turísticas. Preparar en el sentido de saber tratar al cliente, saber no solo explicar y enseñar el sitio donde se fabrica el vino, sino también la historia de enoturismo, diferencias entre vinos y bodegas, etc.
    Otra cosa importante es desarrollar otro tipo de actividades en el area para que el turista pueda quedarse más tiempo después de visitar la bodega: ocio nocturno por ejemplo. Pero siempre hemos de tener en cuenta el perfil de las personal que van (su edad, si tienen hijos o no, etc) y elaborar las actividades de acuerdo con ello.
    Y por último, es necesario proveer el area con suficiente alojamiento para que el turista pueda pernoctar. Basandose en las estadísticas y las encuestas siempre se puede averiguar que tipo de alojamiento estos turistas prefieren.

  2. StanimiraKalfova
    miércoles, 1 de abril de 2015 a las 22:20 | #2

    Yo estoy completamente de acuerdo con lo que dice Elisa en su comentario: se debe prestar más atención al turismo en general. Como bien sabemos todos, el enoturismo comienza a principios de la década de los 80 del siglo pasado, pero su desarrollo durante los años no ha tenido un éxito vertiginoso ya que existen varios inconvenientes para que esta modalidad de turismo esté más desarrollada de lo que realmente está, por ejemplo: malos accesos a las bodegas, escasez de personal cualificado, falta de comunicación, escasos alojamientos y poco adaptados a las estaciones del año, carencia de actividades complementarias u otras alternativas que nos sean solo vinos. Si los turistas dispondrían de una programación más amplia e interesante como visitas a museos y castillos que se encuentran en la misma área u ocio nocturno (como ha mencionado Elisa), o simplemente tendrían la oportunidad de asistir en un curso de metodología de la cata de vino, de todas formas prolongarían su estancia con lo cual su gasto en la zona sería mucho mayor de lo que suelen gastar en una media jornada. España se considera uno de los grandes productores de vino del mundo y como tal debe enfocarse más en el desarrollo turístico en el entorno rural, también en una buena promoción de los recursos enoturísticos: promoción en la prensa, en ferias, en congresos, en internet, en exterior, etc.

  3. StanimiraKalfova
    miércoles, 1 de abril de 2015 a las 22:25 | #3

    Yo estoy completamente de acuerdo con lo que dice Elisa en su comentario: se debe prestar más atención al turismo en general. Como bien sabemos todos, el enoturismo comienza a principios de la década de los 80 del siglo pasado, pero su desarrollo durante los años no ha tenido un éxito vertiginoso ya que existen varios inconvenientes para que esta modalidad de turismo esté más desarrollada de lo que realmente está, por ejemplo: malos accesos a las bodegas, escasez de personal cualificado, falta de comunicación, escasos alojamientos y poco adaptados a las estaciones del año, carencia de actividades complementarias u otras alternativas que nos sean solo vinos. Si los turistas dispusieran de una programación más amplia e interesante como visitas a museos y castillos que se encuentran en la misma área u ocio nocturno (como ha mencionado Elisa), o simplemente tuvieran la oportunidad de asistir en un curso de metodología de la cata de vino, de todas formas prolongarían su estancia con lo cual su gasto en la zona sería mucho mayor de lo que suelen gastar en una media jornada. España se considera uno de los grandes productores de vino del mundo y como tal debe enfocarse más en el desarrollo turístico en el entorno rural, también en una buena promoción de los recursos enoturísticos: promoción en la prensa, en ferias, en congresos, en internet, en exterior, etc.

  4. elena garlo
    viernes, 3 de abril de 2015 a las 13:59 | #4

    En la actualidad el enoturismo es algo necesario, hay que visualizarlo como una de las principales ofertas complementarias a otras motivaciones, debido a la demanda cada vez mas exigente del turista actual, por ello la segmentación de la oferta es un factor clave para lograr la satisfacción de nuestros clientes
    Desde mi perspectiva es necesario ahondar en el desarrollo del enoturismo, debido a su papel como dinamizador y herramienta de promoción de todas las empresas implicadas en el sector turístico. Es decir, hay que potenciar el enoturismo en la zona, puesto que crea posibilidades de negocio y en consecuencia riqueza económica y más puestos de trabajo. (Según el Observatorio Turístico de las Rutas del Vino de España, el gasto medio diario de los extranjeros en las regiones enoturísticas es de 104,5€ frente a los 77,8€ de los españoles).
    Como bien apuntó Cristina Alonso, presidenta de la Asociación Española de Enoturismo “Hay que dejar claro que el enoturismo es antes que nada turismo y debemos buscar productos, actividades y experiencias para que el turista se lo pase bien”.
    Además hemos visto como este modelo de turismo ha ido en auge, desde sus inicios con la implicación de todas las partes tanto de la oferta y la demanda, como de las bodegas y del sector en general. Actualmente, el enoturismo mueve a 1,7 millones de visitantes, según datos de 2013, la mitad con edades comprendidas de los 26 a los 45 años y, en general, sin grandes conocimientos enológicos.
    Como bien reflejan los datos anteriores el enoturismo es un sector en expansión que contempla la importancia de nuestra cultura e historia vinícola, por ello hay que seguir destacando la imagen de marca vinculada a las Rutas del Vino de España. (España cuenta con 22 rutas enoturísticas en las que 456 bodegas abren sus puertas a visitantes. Un negocio al alza que en 2013 acogió a casi 1,7 millones de turistas)
    Varios objetivos deben ser convertir el enoturismo en un gran motor económico y de prestigio y buscar al turista que pernocte en la zona y no solamente al excursionista de media jornada, y por este motivo se tienen que mejorar las estrategias orientadas a captar clientes, así como mejorar los servicios como la visita perfecta a una bodega y la colaboración con las agencias de viaje especializadas que son pocas y necesitan una mejor sinergia con las bodegas.
    Sin embargo, son muchas las bodegas que se abren al público sin una idea clara, por lo que hay que contratar a personal bien formado, con idiomas y que sepa explicar todo de forma sencilla al visitante. Y es que la inexperiencia se apunta como el primer factor en el descenso del número de bodegas abiertas al público, de 546 bodegas en 2012 a 456 en 2013.
    también habra que buscar nuevas tendencias en la creación de marcas, como por ejemplo las redes sociales y las comunidades online de viajeros, los bloggers como generadores de tendencias en turismo, esto significa invertir en publicidad, porque los visitantes van a ser los mejores publicistas.

  5. Maria Cielo Chirico
    lunes, 6 de abril de 2015 a las 11:47 | #5

    Habiendo leído algunas informaciones en este fenómeno, lo que emerge es que el turismo del vino, enoturismo, es principalmente una experiencia a 360 grados, que tiene varios factores que contribuyen a lo que el turista busca, como por ejemplo la autenticidad de la experiencia experimentada, el producto ofrecido, el crecimiento personal gracias al aprendizaje de nuevas cosas, el contexto en que ocurre (paisaje ), y una justa vuelta al gasto grave, es decir que la experiencia es merecida la pena de ello (value for money). La cosa importante de subrayar es que la industria del vino y la industria del turismo se encuentran de las partes opuestas si consideramos que el vino es un tipo de industria primaria, mientras el turismo es un servicio, por lo tanto la dificultad principal consiste en hacer encontrar estas dos realidades de muchos puntos de vista, técnicos, cultural, económico y geográfico.
    Otra dificultad reside en el hecho que los productores de vino tienen poco conocimiento de la industria del turismo, de como ella se mueva o actúe. Una interacción entre las dos realidades es pues necesaria, interacción que demasiado a menudo falta debido al hecho que cada uno se fija en la misma situación., no intuyendo de ello la importancia.
    En países como l’ Australia, es provisto todas las informaciones posibles por los enoturistas. De cada sótano se puede saber su dirección, su teléfono, sus horarios de abertura, los servicios ofrecidos, como por ejemplo si es posible manera una merienda dentro de la empresa y su posición dentro de un mapa. España junto con Francia, con respecto de otros países europeos está sobre la buena calle. Haciendo una breve búsqueda emerge que Las llegadas turísticas mundiales en el sector enoturistico montan a unos 20 millones, de cuyo solo 3 millones son las llegadas italianas, y a pesar de los puntos por fuerza de mi Nación (Italia), descuellan otros Países. En general, Italia ha visto incrementar los mismos flujos turísticos de las 8,6%, frente al +52,4% de Francia y de España.
    A parte este, leyendo approfonditamente las informaciones en el fenomeno del enoturismo en España emerge que esta Nación, a pesar de su economía sea basada fuertemente en la producción del vino, no ha visto todavía nacer un importante fenómeno de enoturismo capaz de mejorar las economías de las áreas rurales y las áreas vinícolas. A pesar de la implicación marginal con el enoturismo en las últimas décadas, el interés en este sector gradualmente es aumentado en los últimos años. Este desarrollo está tomando pie en el momento en que las industrias turísticas del vino de España están registrando una bajada debida a variadas amenazas exógenas.
    El aumentar de la competición entre los destinos que atraen turistas «hambrientos de sol y mar» ha tenido grandes implicaciones en la industria turística. Últimamente, las oficinas de turismo españolas y también las agencias de otros sectores como las del vino han coordinado los mismos esfuerzos para minimizar la gran dependencia de la nación sobre los turistas balneario. A largo plazo ahora, la oscura perspectiva de un derrumbamiento del turismo está obligando las autoridades españolas y los stakeholder turísticos a volver lentamente atrás y repensar a de las estrategias de largo término principalmente proattive. Un escape de esta situación es segundo algunos estudiosos, aquel de diferenciar la oferta turística. Los casos de turismo gastronómico demuestran el potencial por la diversificación del turismo en muchas áreas del país. A pesar de en los últimos años las tendencias de los consumidores hayan resultado en una disminución del consumo de vino en España en los últimos años, la industria del vino no se ha parado y ha procedido con algunos desarrollos. El paso lento, pero decidido, de algunas regiones vinícolas en reconocer las oportunidades potenciales resultantes del combinar el vino y el turismo es evidente en la creación de Calles del vino y en la inversión que algunos sótanos españoles están haciendo para hospedar y educar a los visitadores. El difundirse de las Calles del vino como un producto experimental puede contribuir a la promoción de paisajes inusuales del país, ayudar a desviar el flujo de los turistas que buscan las playas hacia las zonas rurales. Claramente, muchos turistas que creen explorar las regiones del vino pueden considerar su experiencia de viaje total en España mucho más significativa y llena de valor; en este contexto, los sótanos pueden ser también dirigidas a beneficiarias del enoturismo.
    Haciendo algunas lecturas personales, es emergido que algunas regiones vinícolas como por ejemplo Penedès, es favorecido por la vecindad de playas y resort turísticos. Otras regiones como la famosa Usted Rioja, a pesar de la distancia física de los centros turísticos o de las zonas costeras con las playas, están luchando para atraer un número siempre mayor de visitadores, recurriendo a la promoción del producto vinícola en si, al panorama y en algunos casos a la gastronomía local. Otras zonas, menos conocidas y con una tradición arraigada, se esfuerzan en todo caso de desarrollarse ulteriormente en este sector. Los sótanos proveen numerosos beneficios a las áreas rurales, entre cuyo por ejemplo favorecen el desarrollo de un paisaje agradable, la presencia de un producto tradicional como el vino y, entre aquellas abiertas al público, servicios y actividades adicionales a los visitadores del área, contribuyendo a crear un mayor valor sobre la experiencia directa e indirecta de los visitadores. Además, como algunos estudiosos evidencian en sus estudios, los sótanos proveen un número de beneficios que, aunque no fácilmente cuantificables en términos económicos soy de gran importancia por la población local, como por ejemplo la ocupación o la producción de vino por acontecimientos locales, que construyen y preservan el tejido social del área interesada.

  6. marbencam
    lunes, 6 de abril de 2015 a las 22:38 | #6

    Poco más puedo añadir a lo ya dicho por mi compañeras. En mi opinión una bodega tiene que hacer bien lo que se le da bien, que es elaborar vino. Pero en el caso de que quiera diversificarse debe tener muy en cuenta el tipo y las necesidades que pueda tener el turista para adecuarse a ellas. La experiencia no debe convertirse en tan solo una visita a la bodega, enfocada a la venta de su producto, si no que tenga más valores añadidos, favoreciendo también experiencias gastronómicas en la localidad de destino o algún servicio complementario que lo convierta en una experiencia gratificante y diferente, sin nunca olvidar su finalidad claro.

  7. EstherCE
    martes, 7 de abril de 2015 a las 02:43 | #7

    A mi parecer, el enoturismo debe centrarse sobretodo en la elaboración del vino, como muy bien dice mi compañera Marta. Pienso que el producto principal de una bodega son sus vinos, y que para que una empresa dedicada al enoturismo triunfe, ante todo debe ofrecer vinos de gran calidad. Por lo tanto, debería centrarse en el cultivo de variedades de uva de los que se pueda obtener un buen producto y en todo el proceso de elaboración del mismo.
    En sus comienzos esta rama del turismo fue pensada para atraer a personas que estuviesen interesadas en el vino. Por lo tanto es importante no descuidar a este tipo de turista centrándonos en opciones que han añadido algunas empresas dedicadas al enoturismo como la vinoterapia o la creación de paisajes hermosos de viñedos pero descuidando en cambio el producto principal, el vino. Todas las opciones que utilizan actualmente las bodegas para atraer a más tipos de personas y así fomentar el gusto por su producto, como son los museos del vino, las sesiones de vinoterapia o las exposiciones y conciertos durante las visitas, pueden ser muy beneficiosas para la empresa y una buena idea para desarrollar el sector vitivinícola, pero siempre sin descuidar el producto. El vino es un requisito indispensable para una bodega, las demás alternativas son más bien un complemento.

  8. NelliKuz
    martes, 7 de abril de 2015 a las 21:23 | #8

    En mi opinión los dos productos se deben desarrollar por igual. El sector vinícola debe seguir mejorando, ya sea por la propia producción del vino, su maquinaria (para que a la hora de hacer las rutas quede más moderno y higiénico), los viñedos (formas de ahorrar agua o accesos a los clientes de este tipo de hotel), profesionalización del personal (que el guía sepa explicar el proceso de la producción del vino), etc. y por otro lado el sector turístico, con las estrategias para obtener más clientes, ofrecer buenos servicios para fidelizar a los clientes, etc.
    Como han dicho mis compañeras, y en eso estoy completamente de acuerdo con ellas, que el sector turístico hay que prestarle más atención ya que es el principal sustento de la bodega, por lo que tiene que ser un trabajo casi diario para intentar siempre ganar más visitas y ofrecer un nivel de satisfacción más alto de los clientes.

  9. Elena Capote
    miércoles, 8 de abril de 2015 a las 00:50 | #9

    Desde un punto de vista personal,para incrementar el valor de la actividad del enoturismo se debería trabajar más incipientemente en el proceso de comercialización ( publicidad) ya que en general el proceso de cultivo y fabricación en España está muy bien forjado y asentado.El vino tiene muy buenas características ,el proceso de fabricación es notable y la calidad de los viñedos óptima. Sin embargo tenemos aún mucho trabajo que hacer respecto a la comunicación de este tipo de turismo y saberlo transmitir y hacer llegar a los clientes potenciales que podrían estar interesados en el porque (aunque cada vez más)él enturbiemos como actividad turística está poco comercializada. El área del enoturismo es cada vez más conocida y se va abriendo espacio poco a poco en el sector turístico pero es importante saber que hay que seguir haciendo un trabajo constante en publicitario.
    Tampoco debemos descuidar la parte de fabricación y recolección puesto que es un proceso fundamental e imprescindible,al fin y al cabo hace que el resultado del producto final sea de calidad y satisfactorio para el cliente y la imagen de un buen enoturismo.
    Por tanto para concluir incrementar el valor de este sector implica cuidar cada paso de elaboración desde la recolección hasta la comunicación del producto( haciendo especial incidencia en este último paso).

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